EXPERIENCIA EN LA IMPLANTACIÓN DE UN PROYECTO DE SEGURIDAD DEL PACIENTE PARA LA PREVENCIÓN DE FLEBITIS
Introducción/Objetivos
La prevención de las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) constituye un pilar estratégico en Medicina Preventiva. Las complicaciones asociadas a catéteres venosos periféricos presentan una elevada incidencia, impactando en la morbimortalidad y los costes sanitarios. Un proyecto nacional basado en el bundle de cuidados ha demostrado su eficacia, pero su traslación a la práctica clínica real puede presentar una variabilidad significativa. El objetivo es evaluar la arquitectura de implantación de este proyecto en una red hospitalaria regional, analizando el nivel de adherencia, las estrategias formativas empleadas y los factores críticos (facilitadores y barreras) que condicionan el éxito de la intervención.
Material y Métodos
Estudio observacional, descriptivo y transversal (diciembre 2024-mayo 2025). Se diseñó y validó un cuestionario estructurado ad hoc, con 26 reactivos (escala Likert, dicotómicos y abiertos) dirigido a coordinadores hospitalarios del proyecto. El ámbito incluyó 21 centros de distintos niveles de complejidad (públicos y privados), con una tasa de respuesta del 76,2%. Se realizó un análisis de triangulación estadística descriptiva para variables cuantitativas y un análisis de contenido temático para las cualitativas. El estudio garantizó el anonimato y la confidencialidad conforme a la normativa de investigación observacional.
Resultados
La muestra (n=16) representó a centros de diversa tipología (50% menores de 250 camas). Se evidenció un despliegue parcial del proyecto; sólo el 18,8% de los centros reportó una implantación integral. El liderazgo fue identificado como el principal motor de cambio, destacando el papel de Medicina Preventiva y las Direcciones de Enfermería. Respecto a la formación, el 69% utilizó modelos de e-learning combinados con talleres prácticos y sólo el 25% disponían de formación estructurada para nuevas incorporaciones. Se detectaron brechas críticas; el 56% de los centros omitió el estudio de incidencia basal, dificultando la medición del impacto real. Las principales barreras identificadas mediante el análisis cualitativo fueron la sobrecarga de los profesionales y la alta rotación de personal. Solo el 37% de los hospitales cuenta con equipos específicos de infusión vascular.
Conclusiones/Recomendaciones
La implantación del proyecto en la región es heterogénea y se encuentra en una fase de consolidación frágil. Para alcanzar la excelencia en seguridad del paciente, es imperativo transitar desde una implantación basada en el voluntarismo hacia una institucionalización reglada. Se recomienda: 1) Integrar los indicadores del proyecto en los objetivos de gestión de las unidades; 2) Dotar de recursos tecnológicos que automaticen la recogida de datos para reducir la carga burocrática; y 3) Protocolizar programas de acogida específicos en seguridad vascular para nuevos profesionales. La sostenibilidad de la intervención depende de transformar la cultura organizacional frente al riesgo asistencial.
